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Historia


 

PREHISTORIA

Su término y también el de poblaciones cercanas, estuvieron habitadas, como lo acreditan los monumentos megalíticos encontrados , ya en el Neolítico-Calcolítico. En San Vicente de Alcántara, se conservan numerosos dólmenes: Juan Durán I y II, Antas y Turmas, Villavieja, también menhires.Los poblados pertenecientes al Neolítico y Calcolítico que se han identificado son: La Galana de Mayorga, El Alcornocón, Malpaso.

En los alrededores de San Vicente de Alcántara, se pueden encontrar numerosas tumbas excavadas en roca, en afloramientos graníticos naturales.

 

 

ÉPOCA TARDORROMANA

Tumbas.- No han podido datarse con exactitud, parece que pertenecerían a la época tardorromana. Hay autores que se aventuran a afirmar podrían ser del siglo VI y VII d.C.
Aisladas unas de otras, no constituían necrópolis. Como cementerios particulares de carácter rural, existen ejemplos como los de la finca "El Alcornocón". Tienen diferentes tamaños, según fuesen para adultos o niños.
 

ÉPOCA ROMANA 

En la época romana fue numerosa la población diseminada en San Vicente de Alcántara, así lo demuestra el hallazgo de estatuas, mosaicos, aras votivas, tégulas, la existencia de vías romanas de carácter militar, y también villas agrícolas, como la de Los Torrejones, Mayorga, Villavieja. 

Los numerosos hallazgos de restos romanos (monedas, estatuas, lápidas de todo tipo, conducciones de agua) evidencian la ocupación de esta zona por quienes nos trajeron el latín. 
En la villa agrícola de la Torre de Albarragena tuvo lugar un importante hallazgo en 1965, mosaicos de pavimentos, técnicos mosaístas de la Junta de Extremadura comprobaron que se trataba del "Triunfo de Baco", escena en la que aparece el dios Baco montado en un carro que era arrastrado por tigres. Además aparecieron otros mosaicos geométricos, de 300 metros cuadrados de superficie, expuestos hoy en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida.
 

EDAD MEDIA 

Las repoblaciones efectuadas en el siglo XIV, como pedanía de Valencia de Alcántara, se llevaron a cabo gracias a la Orden de Alcántara, el lugar siempre se llamó San Vicente, estas tierras fueron conquistadas a los árabes por el IV Maestre de la Orden de Alcántara D. Vicente García Sánchez en 1221. 
Fue Villa de Realengo integrada históricamente en la Orden de Alcántara y Priorato de Alcántara a través del otorgamiento de una serie de concesiones que pusieron en práctica los frailes de la orden militar, con el fin de atraer a nuevos pobladores que ayudasen en la defensa del territorio y pusiesen en cultivo las nuevas tierras bajo su control. 
El primer documento con referencias a San Vicente de Alcántara, es un Privilegio sobre la dehesa boyal, de 1429, en el que una comisión de vecinos de San Vicente de Alcántara, visitan a Don Juan de Sotomayor, comendador de Valencia de Alcántara, para rogar que se les concediese una dehesa debidamente acotada, para que pudieran pastar sus bueyes. Y se les concedió. 
Como defensa ante los musulmanes y para fomentar la repoblación, durante la reconquista se erigieron: 

Castillo de Mayoga.- Se encuentra en la dehesa del mismo nombre, a 13 kilómetros del municipio. Tuvo importantes maestros y canteros: Diego de Castañeda, Lope de Hordieta y Pedro de Ybarra. 
En su planta se observa que no responde a la forma que tuvo en su fundación, sino que tiene añadidos posteriores, en la actualidad sólo conserva el recinto principal, aún así muy destruido. Su fábricación es de mampostería y ladrillo. 
Únicamente en la esquina suroriental, pueden apreciarse algunos muros de mayor altura con vanos. En la meridional, restos de ventanas y arranques de bóvedas de cañón. En la parte de levante persisten algunos muros de lo que fuera el aljibe y algunos muros interiores y perimetrales. 
De estos elementos conservados, se puede deducir que correspondería al siglo XIV, con importantes reformas en el siglo XVI. 
 

 

... y la más hermosa de las fortalezas señoriales de Extremadura, el Castillo de Piedrabuena , incluido dentro de la Ruta de los Castillos de Extremadura. 
Está situado en la vertiente sur del Torrico de San Pedro, en la zona de fortalezas estratégicas de la Orden de Alcántara. 
En este castillo, se da la fusión de conceptos de arquitectura militar y palaciega, con la adición moderna de elementos renacentistas y los góticos de la Edad Media. En el siglo XX se introdujeron reformas de cierto sabor romántico y neogótico. 
Su implantación en llano, delata su construcción posterior a la reconquista, es un castillo jurisdiccional, sus elementos defensivos corresponden a la mentalidad de la Edad Media y de la Edad Moderna, torres y aspilleras, barbacanas, matacanes, troneras. Y también residencial y señorial: con aposentos, patio claustrado, galerías, corredores y blasones. 
Su construcción se sitúa a finales del siglo XIII (momento en el que ya figura como cabeza de una encomienda de la Orden de Alcántara) y la segunda mitad del siglo XVI. 
Lo más antiguo son el recinto y torres, de comienzos del siglo XIV (incluso a finales del XIII), Torre del Rey, Torre de la Cárcel (cuatro) y otras tres semicilíndricas y humildes, en sillería y mampostería. 
Tuvo importantes maestros de la Orden de Alcántara, como Pedro de Ybarra, Juan Bravo y Alonso Durán. 
 

EDAD MODERNA 

En el siglo XVII, en el año 1671, tuvo la independencia jurídica de la plaza fuerte de Valencia de Alcántara así como la denominación de villa, tras pagar a la Corona la cantidad de 95.000 ducados, y como consecuencia obtuvo el apelativo de "San Vicente de la Orden de Alcántara", este documento fue firmado por la reina gobernadora Mariana de Austria, madre de Carlos II. 
En su jurisdicción quedaron, como anejos, las encomiendas de Azagala, Mayorga y Piedrabuena y el despoblado de Alcorneo. 
Si en un principio la villa contaba con un reducido término, éste fue incrementado con posterioridad en el año 1836 con las encomiendas de Piedrabuena y Mayorga, cuando San Vicente fue desligada del partido judicial de Valencia de Alcántara, pasando a ser partido judicial de Alburquerque. 

De esta época cabe destacar dos importantes monumentos para la población. 
Ermita de Santa Ana.- Declarada Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento. Se levantó a comienzos del siglo XVIII, empezando las obras hacia el 1709, sufragada por los Vizcondes de la Torre de Albarragena. 
Ermita de modestas dimensiones, compuesta por dos cuerpos de diferentes épocas, siendo el más antiguo el que cobija la cúpula de la cabecera. 
Es de una sola nave, distribuida en dos tramos mediante arco de medio punto, cubiertos con bóveda de cañón con lunetos. 
La zona del prebisterio (cabecera) aparentemente de mayor antigüedad, es cuadrada, con más altura que la nave, y se cubre con una cúpula semiesférica sobre pechinas. 
Presenta decoración puramente barroca, con cornisamiento que recorre la nave, con adornos realizados en estuco, representando cabezas de querubines y temas florarles. 
De mayor atractivo son las pinturas murales del siglo XVIII, fechables hacia el 1760. Ocupan tanto la nave como el presbiterio, y alegorías, enmarcadas en escudos, y otros recursos de estilo rococó. 

Iglesia Parroquial de San Vicente Mártir.- Situada en la plaza de España, las obras más importantes se efecturon entre los años 1761 y 1766, sobre una construcción anterior dedicada a Santa María, de la cual no quedan vestigios, las obras fueron dirigidas por el maestro Diego Gutiérrez Morán, las obras menores continuaron hasta el siglo XIX. 
Presenta la tipología característica de las iglesias barrocas del siglo XVIII, en la Alta Extremadura. También en la parte cercana de Portugal se da este tipo de iglesias. 
Su estilo es barroco de transición al neoclásico, puede considerarse dentro de una fase purista, iniciada en el 1720, que rechaza el ornamento excesivo del predominante del barroco, y constituye un edificio de grandes proporciones. 
Posee un atractivo contenido mueble, como el retablo baldaquino barroco, del siglo XVIII, el llamado "Cristo de la Sangre", buena talla del siglo XVII, debido a la escuela de Montañés, en madera policromada, parcialmente cubierto con perizoma, sujeto con cordón, de notable calidad. o el "Cristo Nazareno", obra de Sebastián de Paz, hijo del escultor Pedro de Paz, quien continuó su taller en Alcántara, desde mediados del siglo XVI y principios del XVII. 

EDAD CONTEMPORÁNEA 

De esta época cabe destacar la Guerra Civil, siendo especialmente trágica en nuestro pueblo. Por lo demás, nuestro pueblo vivió desde entonces más al compás de España. 
Al tener un término muy reducido, motivó que la población de San Vicente de Alcántara, se dedicase a actividades industriales , durante el fin del siglo XVIII y todo el XIX, como el curtido de pieles, calzado o sombreros de fieltro, los cuales se exportaban incluso a toda la región. 
Sin embargo, la industria más importantes desde mediados del siglo XIX es la del corcho, de la cual San Vicente de Alcántara es, hoy en día, el centro más significativo de España. 
La primera fábrica de corcho, aunque ya en 1858 hubo fabricación, data de 1872, instalada por el industrial inglés Henry-Bucknall. 
Los empresarios catalanes aparecerían más tarde, a comienzos del siglo XX, ellos dieron un gran empuje a esta producción en San Vicente de Alcántara. En la actualidad hay unas 60 fábricas de corcho que suponen el sustento económico de la población.