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DÓLMENES DE SAN VICENTE DE ALCÁNTARA

San Vicente tiene en sus alrededores dólmenes muy bien conservados, siendo el llamado La Galana, el más conocido.

El conjunto megalítco del término municipal de San Vicente de Alcántara consta de nueve dólmenes y forma parte del grupo de 48 megalitos conocidos actualmente en el oeste de Extremadura y que, cronológicamente, se sitúan entre el IV y el III milenio a.C. Pertenecen a las épocas Neolítica y Calcolítica.

Sus accesos están debidamente señalizados y asociados a ellos se encuentran restos materiales tales como ídolos antropomorfos, ídolos placa, hachas, etc.

En cuanto a su tipología podemos encontrarnos con varios tipos, fundamentalmente:


a) Formas indefinidas: Juan Durán I y II, Argaminos
b) Cámara simple: Mayorga II
c) Cámara de corredor corto: Villavieja
d) Cámara de corredor largo: Antas y Turmas, Mayorga I, Piedrabuena y Torrico de San Pedro.

CASTILLO DE PIEDRABUENA

En las inmediaciones de la población, y sobre un terreno llano cubierto de dehesa, se encuentra el castillo de Piedrabuena, erigido en el siglo XIV y sede de la Encomienda alcantarina de su nombre. A partir del siglo XVI se promovieron diversos procesos de construccción y reformas, en las que intervinieron maestros mayores de la Orden de Alcántara tan destacados como Pedro de Ybarra, Gaspar López y Juan Bravo, junto a Sebastián de Aguirre y Alonso Durán. Se trata de una construcción donde se combina lo militar con lo palaciego. El claustro central, el mirador de triple arquería, y los cubos y torreones, confieren a la obra aspecto formal de rica composición. Aparte de esta construcción, podemos encontrar restos de otras edificaciones militares en los alrededores de la villa como son las fortalezas de Mayorga y San Pedro.

 

IGLESIA PARROQUIAL DE SAN VICENTE MÁRTIR

Erigida en la segunda mitad del siglo XVIII sobre otra anterior. Presenta la tipología característica de las iglesias barrocas erigidas en dicho siglo. Está edificada en estilo de transición al neoclásico. La obra constituye una realización de grandes proporciones, con planta de cruz latina y testero cuadrangular; consta de nave única dividida en cuatro tramos separados por estrechas pilastras, de sillares graníticos, geométricas y de orden toscano sobre las que se apoyan arcos fajones de medio punto apenas salientes.

Las cubiertas de la nave, al igual que las de los brazos del crucero, presbiterio y sotocoro, son de cañón con lunetos; en el crucero se levanta una cúpula semiesférica sobre pechinas. Al exterior destaca la fachada principal y sobre todo su portada, que se atiene a un esquema clasicista, adintelada y precedida de escalinata. En el lado de la Epístola se yergue la torre, con dos cuerpos de mampostería y ángulos de sillería, y de elaborada coronación. Entre sus bienes muebles destacan el retablo baldaquino del siglo XVIII y la talla del Cristo Nazareno, de 1634, obra del escultor Sebastián de Paz, ambos procedentes de la iglesia conventual de San Benito de Alcántara.

ERMITA DE SANTA ANA

Erigida en el año 1708 y declarada Bien de Interés Cultural, es una obra de reducidas proporciones cuya arquitectura interior, de acusado barroquismo, se halla cubierta con pinturas decorativas que desarrollan un completo programa iconográfico de figuras y otros motivos, fechable hacia 1760, que ocupan tanto la nave como el presbiterio.

 

CONVENTO DE FRANCISCANAS

Restos del antiguo convento de franciscanas, se preservan en la calle Cantos Molina. Consiste en un patio interior de dos plantas, con grandes arcos de medio punto y claustro, además de algunas dependencias anejas, configurando un conjunto espacial y volumétrico de original atractivo formal, actualmente convertido en Casa de la Cultura.

BLASONES DE NOBLEZA Y PLAZAS DE LA VILLA
En algunas áreas del casco urbano, existen varios edificios que conservan sus blasones de nobleza, y que son fechables desde finales del siglo XVI hasta primeros del XIX.

Por último, decir que un elemento típico y característico desde el punto de vista urbanístico de la villa de San Vicente de Alcántara, son sus plazas . Entre ellas, la Plaza de la Iglesia fue reformada en el año 2000 y cuenta con adoquinado portugués realizado por artesanos del país vecino. Junto a una de las fachadas laterales de la Iglesia se ha construido una especie de terraza, con bancos de hierro forjado y decorativas farolas, que invita al viajero a tomar un respiro y disfrutar de la tranquilidad del lugar. Desde allí se puede contemplar la casa parroquial, antiguo Ayuntamiento.

Éstas plazas presentan generalmente un cuerpo central resaltado y definido como la parte más destacada, con mayor elevación que el resto de los espacios que la componen con la que se trata de conseguir un plano horizontal o salón. Tal especie de plataforma, de estructura más o menos rectangular, se conecta con los espacios o vías circundantes a través de gradas, escalinatas o desniveles perimetrales o parciales. Este espacio superior suele estar circundado, en parte o en su totalidad, por un poyete corrido y por una rejería de baja altura. A este grupo pertenecen la plaza de la Corredera (actual Plaza de la Libertad) o la Plaza del Cristo.